sábado, 21 de marzo de 2026

Joven

Llegando a los 30 descubrí que hay mucha más gente más joven que yo de la que había antes. Llegando a los 30 me di cuenta de muchas cosas, muchas cosas que ya sabía, pero como me enseñó el psicoanálisis: no es lo mismo saber que darse cuenta. 


Me di cuenta que el tiempo pasa en una sola dirección, y que la certeza de la vida, la muerte y el paso del tiempo son en realidad las ideas más distópicas a las que me he tenido que enfrentar. No parece que fueran reales, porque no se pueden racionalizar, y entonces como buena casi treintañera que mira a la adultez a la cara y le dice: you shall not pass, me enfrento a que entonces las cosas más importantes de la vida son incapaces de ser racionalizadas y, sí bien sigo encontrando refugio en mi carrera profesional, emocionalmente me abro a dejar dejar ir ese guidance racional que tanto me ha sabido identificar, y me conecto con un presente menos superyoico y más emocional. 

Esto no implica no entender el sufrimiento propiamente capitalista ligado a las condiciones materiales de existencia que ha sabido extender este sistema y alcanzado con él a cada ser humano, sino entender que al momento de hacer un análisis más individual y personal de mis deseos y de mi futuro el psicoanálisis lacaniano tiene muchas más respuestas de las que uno pudiera imaginar.

El encuentro con el lenguaje hace que sea imposible que la respuesta a la pregunta por la identidad no esté atravesada por el deseo del Otro que me es heredado, y es sólo reconociendo esa mediación que puedo acceder a conocer mi deseo, en lo que digo, pero también en lo que callo y repito. 


La vida adulta viene entonces acompañada del terminar de la ilusión. Andy dijo: “I wish there was a way to know you're in the good old days before you've actually left them.”. Y es exactamente en ese momento donde elijo saberme pisando ese terreno, y me sale exigirme disfrutarlo, sin tomar en cuenta que trabajar bajo presión nunca fue lo mío, y en realidad esa exigencia va totalmente en contra del profundo deseo de tranquilidad en medio del caos